15 julio 2026

El Mundial en el cuerpo y la mente: cómo cuidar la salud emocional en las instancias finales de la Selección

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En las instancias decisivas del Mundial 2026, la pasión por la Selección de Scaloni se vive con máxima intensidad en todo el país. Especialistas en salud mental advierten sobre el impacto del estrés deportivo en el cuerpo y la mente, y comparten pautas clave —desde la regulación emocional hasta actividades de «aterrizaje»— para disfrutar de los partidos cuidando nuestro bienestar y fortaleciendo los lazos sociales.

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Con la Copa del Mundo 2026 en su etapa de definición, el fervor por la Scaloneta se vive con máxima intensidad. Especialistas advierten sobre los riesgos del estrés deportivo y brindan herramientas para disfrutar del juego sin descuidar el bienestar.

Buenos Aires, 15 de julio de 2026. — La pasión por el fútbol en Argentina no conoce de límites, y a medida que el Mundial 2026 transita sus instancias decisivas, la tensión y la expectativa se apoderan de cada rincón del país. Cada partido de la Selección dirigida por Lionel Scaloni se experimenta como una verdadera final, lo que suele traducirse en un torrente de emociones que, mal canalizadas, pueden pasar factura a la salud física y mental.

En este contexto, un informe elaborado por psicólogos de la plataforma Terapify detalló que vivir el Mundial de forma apasionada es completamente normal, pero advirtió sobre la importancia de utilizar este evento como una oportunidad para fortalecer lazos sociales y practicar la regulación emocional, evitando que se convierta en una fuente de angustia persistente.

Cuatro estrategias para un Mundial saludable

Para transitar los minutos más críticos del torneo con equilibrio, los especialistas recomiendan aplicar cuatro pautas fundamentales:

Gestionar las expectativas: Aunque la identidad cultural y personal esté fuertemente ligada a la camiseta, el resultado deportivo está fuera de nuestro control. Practicar la «aceptación radical» ayuda a disfrutar del espectáculo sin que el marcador final defina el valor personal ni el humor de toda una semana.

Fomentar el apoyo social: Se aconseja firmemente no ver los partidos en soledad. Compartir la experiencia con amigos, familiares o pares es un factor determinante para procesar el estrés del juego y mantener la estabilidad emocional.

Realizar actividades de «aterrizaje» post-partido: Tras los 90 minutos (o más) de alta tensión, se recomienda dedicar al menos 15 minutos a caminar al aire libre o en un espacio verde. El contacto con entornos naturales reduce la fatiga mental acumulada y acelera la recuperación del estrés.

Usar el fútbol como catalizador: La Copa del Mundo es la excusa perfecta para reconstruir redes de contención y reconectar con seres queridos con los que se había perdido el contacto cotidiano.

¿Pasión saludable o desborde?: Las señales de alerta

La psicología del fútbol identifica una serie de manifestaciones típicas durante los torneos de alta competencia. Reconocerlas ayuda a mantener una relación sana con el deporte:

Fisiológicas y emocionales

Reacciones físicas intensas: Taquicardia, sudoración y tensión muscular durante momentos clave (como un penal o el tiempo de descuento).

Catarsis o derrame emocional: Gritos de euforia, risas incontrolables o llanto espontáneo tras un gol o la eliminación del rival.

Modulación extrema del humor: Cambios drásticos en el estado de ánimo que dependen pura y exclusivamente de si la pelota entró o no en el arco.

Cognitivas y sociales

Identificación masiva: Sentir el éxito del equipo como un mérito propio y el fracaso ajeno como una ofensa personal.

Rumiación constante: Pensar obsesivamente en jugadas, alineaciones o arbitrajes, afectando la concentración en el trabajo o el estudio.

Conductas de cohesión: La necesidad imperante de compartir la experiencia (física o virtualmente en redes sociales) para validar lo que se está sintiendo.

Los profesionales concluyen que, si bien estas reacciones son agudas y sumamente intensas, suelen ser transitorias. El impacto emocional tiende a disiparse con el correr de las horas o los días, permitiendo el retorno a la rutina habitual. Disfrutar del Mundial 2026 con el corazón es parte de nuestra cultura, pero cuidar la salud es la verdadera victoria.