Samuel Llanos condenado a cadena perpetua

Esta mañana se conoció la sentencia del juicio por el femicidio de Analía Maldonado. El acusado, Samuel Llanos, recibió la pena máxima.

Esta mañana se conoció la sentencia del juicio por el femicidio de Analía Maldonado. El acusado, Samuel Llanos, recibió la pena máxima.

Tal como estaba previsto, luego de los alegatos se conocería hoy la sentencia final en el El Tribunal Oral Criminal N° 1 de Junín. El juicio comenzó el 17 de octubre y hoy finalmente se concretó la condena para el asesino de Analía Maldonado. Samuel Llanos recibió entonces, la pena máxima.

El Tribunal Oral Criminal N° 1 de Junín integrado por los doctores Esteban Melilli, Karina Piegari y Silvio Galdeano dictaminaron condenar a Samuel Moisés Llanos como “autor penalmente responsable de la comisión de los delitos de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por tratarse de un femicidio y hurto. Causa principal, JN 304-2022, y lesiones agravadas por el vínculo. Causa agregada, 521-2021, todo en concurso real, hechos acaecidos en la ciudad de Los Toldos, el día 18 de abril de 2021, por el que resultara víctima Analía Cecilia Maldonado, y el día 8 de febrero de 2020, por el que resultara víctima Elía Samuel Llanos, respectivamente, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, por el mismo término de la condena, y costas.”

La defensa oficiada por Silvio Acerbo había pedido que el crimen sea “homicidio preterintencional” o que sean consideradas como “circunstancias extraordinarias de atenuación”, lo que provocaría una pena de entre 10 y 25 años de cárcel. Finalmente eso no tuvo lugar y fue condenado a cadena perpetua.

Foto: Periódico Impacto

De esta manera, al fin se hizo justicia por Analía y su asesino deberá pasar el resto de su vida en la cárcel, según lo establece la ley.

El crimen de Analía ocurrió el 18 de abril del 2021 cuando denunciaron su desaparición. Los vecinos acusaron que hubo gritos dentro de su casa, por eso los familiares de Maldonado fueron hasta allí y encontraron objetos rotos.

La Policía entendió que en la vivienda ocurrió la primera parte del crimen porque había restos de sangre. Dos días después el cadáver fue encontrado por perros rastreadores, estaban carbonizados y habían sido colocados en una bolsa de arpillera en un camino rural en San Emilio.