6 diciembre 2022

Golpe a la democracia Argentina: la Justicia intervino el PJ Nacional

Máxima tensión: la Justicia intervino el PJ y puso a cargo a Barrionuevo

La jueza federal María Servini ordenó este martes la intervención del Partido Justicialista y puso a cargo a Luis Barrionuevo, en una medida resistida por quien ejercía la presidencia de la mayor fuerza política de la oposición, José Luis Gioja, en medio de fuertes tensiones que incluyeron incidentes y agresiones a periodistas.

Gioja consideró que el fallo judicial obedece a una intromisión del presidente Mauricio Macri y del gobierno nacional, mientras Barrionuevo exigió el desalojo de la sede partidaria situada en la calle Matheu de Buenos Aires. El exgobernador permaneció en la sede hasta pasadas las 21.30 y se retiró confirmando que apelará la decisión de la justicia.

Durante la jornada hubo incidentes con la Policía ante el pedido de desalojo de la sede partidaria que formalizó Barrionuevo, al tiempo que varios dirigentes peronistas ingresaron con militantes al local del barrio porteño de Once para resistir la intervención con cánticos que apuntaron contra el gastronómico y sus vínculos con Macri.

El gremialista hizo la denuncia en la comisaría 6ta, y en la misma afirmó que «Gioja se negó a abandonar la sede de Matheu 130».

A partir de la denuncia policial de Barrionuevo, Servini dispuso la implantación de un servicio policial para impedir nuevos ingresos al local partidario y permitir la salida irrestricta de empleados y militantes, según informaron a Télam fuentes policiales.

Previo a la llegada de efectivos de infantería de la Policía de la Ciudad, la histórica sede de Matheu 130 fue testigo de las diferentes reacciones de los sectores justicialistas, que recibieron con sorpresa la decisión de la jueza Servini.

La intervención se generó a partir de un pedido de los dirigentes sindicales Carlos Acuña (estaciones de servicio), Oscar Rojas (maestranza) y Horacio Valdez (vidrio) para que la justicia declare «el estado de acefalía» del partido.

Los peticionantes estimaron que «ninguno de quienes arrogan el mandato de afiliados, a la fecha cumplen ese requisito» de conducir el partido y representar a los afiliados.

Como fundamento de esto, enumeraron que «así las cosas, vemos cómo se realizan convocatorias en las que participan «hermanos de frustrados candidatos», «dirigentes sin mandato político que perdieron por paliza en las elecciones nacionales», «ex funcionarios que solo podían ejercer alguna función a la sombra de la ex Presidente y que en la actualidad nadie reconoce?».

Desde el mediodía, a raíz de la medida judicial, Barrionuevo quedó instalado en el centro de la escena partidaria y sólo se demoró un par de horas para presentarse en las puertas del PJ nacional con una treintena de laderos del sindicato gastronómico para exigir la presidencia del partido.

Al grito de «Perón, Perón» ingresó el líder gremial y se reunió sólo cinco minutos con el sanjuanino Gioja, pero luego de ese breve encuentro surgieron dos versiones de lo que ocurrió en la oficina del cuarto piso, donde el exgobernador lo recibió con amabilidad y le dijo: «¿Qué estás haciendo hermano?, si somos compañeros. Fuimos senadores juntos», según contó a Télam el propio titular del partido.

Gioja señaló que Barrionuevo le solicitó que abandone el edificio y le ceda la conducción del partido. En ese momento, el actual diputado nacional por el Frente para la Victoria-PJ le respondió: «Rechazamos esta intervención. Si te querés quedar, quedate. Acá hay muchas sillas. Charlemos como compañeros», relató el ex gobernador sanjuanino sobre su reunión con el gremialista.

Y adelantó: «La decisión (de Servini) tiene más instancias judiciales y vamos a apelar. Mañana, en la reunión del Consejo vamos a ratificar que no vamos a bajar las banderas».

Desde la otra vereda, la de Barrionuevo, quien ingresó a la sede del PJ con el gremialista denunciante Carlos Acuña y dos escribanos, contó a la prensa, al salir de Matheu 130, que «Gioja se ha encerrado en una oficina», por lo que iba a «pedir el desajolo a la Justicia», al tiempo que confirmó que acababa de «asumir la intervención».

Sobre la intervención del partido, el secretario general de Gastronómicos consideró que era necesaria ya que «estaba en acefalía», a pesar de que la actual conducción del PJ nacional contaba entre sus miembros al propio denunciante Acuña, quien integraba la rama sindical como representante de la línea que lidera Barrionuevo, por lo que el fallo sorprendió a Gioja.

La tensión creció al correr la tarde en el sede del PJ cuando los repudios por la intervención partidaria sumaron el respaldo de varios gobernadores peronistas, como Carlos Verna (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Uñac (San Juan) y Sergio Casas (La Rioja).

Y también de los presidentes del PJ de otras provincias, como la de Buenos Aires, con Gustavo Menéndez (Merlo) a la cabeza, en tanto que el edificio era ocupado por militantes dispuestos a resistir la intervención judicial.

En la puerta de la sede hubo algunos incidentes y tensiones, incluidas una agresión al camarógrafo de Télam Fabricio Vaca y al periodista de radio Mitre Jorge Moure.

En la agenda del partido, mañana, a las 16, está convocada una reunión extraordinaria del Consejo Nacional del PJ, de la que forman parte varios gobernadores peronistas con buena relación con el gobierno nacional, y que también integra el senador nacional Miguel Angel Pichetto.

Ambito.com


La última jugada de la jueza Burú Burú Budía

En un fallo sorpresivo y poco consistente, la jueza con competencia electoral María Servini de Cubría decidió la intervención del Partido Justicialista y nombró a cargo de la intervención al inefable dirigente de los gastronómicos, Luis Barrionuevo. Por la tarde, Barrionuevo intentó tomar posesión de la sede del PJ de Matheu, pero se encontró con la resistencia de su titular, el sanjuanino José Luis Gioja, quien le avisó que no le dejaría su silla hasta que la sentencia estuviera firme. “Se encerró en una oficina, no quiere hablar y dice que van a apelar. Yo asumí la intervención y por eso vamos a pedir su desalojo”, se quejó Barrionuevo, quien se dirigió a la comisaría sexta.

Efectivos de la policía comenzaron a rodear luego la sede partidaria y en la puerta se vivieron forcejeos y momentos de tensión. “Hay una clara intención del gobierno nacional en la intervención del principal partido opositor”, sostuvo Gioja, rodeado de legisladores y dirigentes nacionales que le fueron a transmitir su solidaridad. Anticipó que los apoderados del PJ presentarán la apelación en Tribunales hoy a primera hora pero anoche, el juez federal de turno, Marcelo Martínez de Giorgi, firmó el allanamiento de la sede. Sin embargo, según los rumores que circulaban ayer en Tribunales, la Cámara Electoral se inclinaría por revocar la decisión de Servini.

Todo parece extraído de otra época. Servini de Cubría y Barrionuevo fueron dos personajes prominentes durante el menemismo. La jueza federal –quien tiene 81 años y viene resistiendo las presiones para jubilarse– es desde hace casi tres décadas quien decide en materia electoral en el ámbito nacional, con varios fallos polémicos en su haber, pero ayer pasó una raya. En este caso se trató de una presentación cautelar que hizo el lunes el triunviro de la CGT, Carlos Acuña, mano derecha de Barrionuevo. Ella resolvió en horas y sin dar vista ni al fiscal ni a las partes, como si hubiera alguna urgencia de por medio.

Desde hace tiempo que el gastronómico no talla en los asuntos del peronismo. Luego de haber sido uno de los principales aliados del presidente Macri dentro del sindicalismo, Barrionuevo se mostró en enero pasado junto a Moyano en la tribuna de los enojados con el Gobierno, pero le duró poco. Ahora aparentemente opera para el peronismo “dialoguista”. Acuña fue uno de los que clausuró el proceso de renovación en la CGT en la reunión de la semana pasada (ver página 8). En tanto que la esposa de Barrionuevo, la jefa del bloque de diputados del massismo, Graciela Camaño, fue una de las escasas figuras que el senador Miguel Angel Pichetto pudo exhibir en el encuentro del peronismo que armó la semana pasada en Gualeguaychú.

Entre los dirigentes que acompañaban ayer a Gioja –aunque también hablaban del gobierno nacional y del ex presidente Eduardo Duhalde como instigadores–, acusaban a este sector que se reunió el viernes pasado en

Entre Ríos como los responsables directos del fallo de Servini. Desde este grupo no respondían a las acusaciones, pero sí consideraban que el peronismo no tenía conducción y que desde su cargo Gioja se limitaba a acatar las directivas del kirchnerismo.

Notificación radial

Tan sorpresivo fue todo que Gioja se enteró de la intervención por el llamado de una radio. “Es una mala noticia, nos enteramos por ustedes. Me llama la atención, es la judicialización de la política. No tenía idea de que había una acción”, respondió a la consulta de La Red. El sanjuanino preside el PJ desde mayo de 2016 y tiene su mandato vigente, lo mismo que los distintos órganos partidarios. En su entorno destacaban como uno de los varios datos insólitos de la resolución que el denunciante Acuña integra el consejo partidario, es decir, también forma parte de la conducción intervenida.

La resolución de Servini tiene 12 páginas y varios párrafos que merecen destacarse. Acuña hizo la presentación junto a los sindicalistas Oscar Rojas y Horacio Valdez, donde hablan de la supuesta “acefalía” del peronismo que estaría conducido por “hermanos de frustrados candidatos”, “dirigentes sin mandato político que perdieron por paliza en las elecciones nacionales” y “ex funcionarios que solo podían ejercer alguna función a la sobra de la ex presidente y que en la actualidad nadie reconoce”. En definitiva, para Acuña y compañía se trata de “impresentables”, y reclaman la intervención sumando elementos como que “no se respeta la democracia interna” y que el justicialismo perdió las elecciones de 2015 y 2017.

En su desarrollo de los argumentos, la jueza se interna en vericuetos partidarios que exceden largamente sus atribuciones. “Los adversos resultados electorales obtenidos en los dos últimos procesos electorales han profundizado la división interna que venía gestándose con antelación”, escribió Servini. Su principal argumento pasa por el hecho de que quienes ejercían autoridades partidarias participaron de armados electorales que enfrentaron a quienes llevaban la boleta oficial del Partido Justicialista, algo que ocurrió sólo en la provincia de Buenos Aires con Unidad Ciudadana.

“La historia del peronismo se encuentra plagada tanto de lealtades como de traiciones y las heridas que dejan las luchas intestinas provocan una sangría difícil de curar. Por ello es necesario recordar lo manifestado por el general Juan Domingo Perón al expresar que ‘El peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha’”, es la extraña cita a la que acude la jueza para inmediatamente concluir que: “En consecuencia, resulta razonable acoger la solicitud de intervención judicial”. Servini no da ninguna explicación de porqué designa justamente a Barrionuevo –jefe político del denunciante Acuña– como interventor, a quien obliga a presentar informes mensuales de su labor y le adelanta que en su gestión estará acompañado por una comisión de tres asesores que también nombrará ella.

El apoyo interno

Una vez notificado, Gioja se trasladó hasta la sede del PJ. Algunos legisladores nacionales que se encontraban en el Congreso participando del debate por el aborto se corrieron hasta allí para acompañarlo, como los diputados Cristina Alvarez Rodríguez, Guillermo Carmona, Daniel Filmus y Luis Basterra. También llegaron más tarde dirigentes bonaerenses como el titular del PJ provincial e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, y el intendente de Malvinas Argentinas, Leo Nardini. “El fallo es de naturaleza extra-legal. Es un golpe judicial contra el sistema de partidos”, sostuvo Carmona, uno de los que salió a hablar. Las bancadas del FpV-PJ y el Bloque Justicialista expresaron su repudio a la medida.

Resolución en mano, Barrionuevo llegó hasta allí junto a Acuña, su abogado y algunos de sus fornidos muchachos, que se quedaron en la entrada. Lo recibió Gioja y tuvieron un diálogo tenso de diez minutos. El gastronómico se fue a la comisaría para hacer el pedido de desalojo y acusó a Gioja de atrincherarse. Durante horas hubo un fuerte cordón policial en la entrada de la sede y se produjeron algunos forcejeos. Por la noche, el juez Martínez de Giorgi firmó el desalojo del lugar. Igual, minutos antes Gioja había salido a explicar que no estaba “atrincherado” y que se iría a su casa. Para hoy está convocada una reunión del Consejo Nacional partidario para tratar la situación. Si no había impedimentos se realizaría en la sede de Matheu, pero si la justicia no lo permitía iban a tener que buscar otro sitio.

Página 12


Diáspora PJ: fallo “win-win” para Macri y Cristina

LA SENTENCIA ANTICPA TAMBIÉN LA INTERVENCIÓN DEL PJ BONAERENSE
La designación de Barrionuevo dinamita reorganización y unidad del PJ para 2019. Convocan al Consejo Nacional. ¿Corrida hacia Unidad Ciudadana?

La intervención del Partido Justicialista nacional, dictada ayer por la jueza María Romilda Servini de Cubría, desató un temblor político en el peronismo que podría disparar una estampida de dirigentes hacia Unidad Ciudadana de Cristina de Kirchner. El fallo, además, asoma como el anticipo de la intervención del PJ de la provincia de Buenos Aires, una medida que podría resultar devastadora para las aspiraciones de la oposición en las elecciones 2019.

Con Luis Barrionuevo como interventor del PJ, el primer efecto político que asoma es una corrida peronista hacia el kirchnerismo. La expresidenta ya tiene armado el frente electoral Unidad Ciudadana sin el PJ, el sello que le revoleó a Florencio Randazzo para evitar la Primaria en las legislativas 2015. La expresidenta es además la única que le garantiza a intendentes bonaerenses necesitados de blindar la gobernabilidad en sus territorios un piso electoral del 35%. Un negocio electoral redondo para la Casa Rosada en su aspiración de polarizar con Cristina en las presidenciales del próximo año. Sin renovación ni unidad en el peronismo, Cambiemos estaría en condiciones de acariciar una victoria en primera vuelta. En el peor de los escenarios, y con Cristina de candidata, podría acariciar un triunfo en el balotaje.

Más allá de la disputa inmobiliaria por la histórica sede de la calle Matheu, donde José Luis Gioja, Gustavo Menéndez, jefe del peronismo bonaerense, y Leonardo Nardini, vice del PJ nacional, se disponían a pasar la noche, la intervención del partido fue tomada como una «provocación» presuntamente orquestada por la Casa Rosada. Gioja intentó comunicarse por teléfono con Rogelio Frigerio pero no obtuvo respuesta. Más que el fallo, la furia peronista se desató por la designación de Barrionuevo sin fundamentos ni considerandos que justificaran su desembarco como interventor.

La figura del gastronómico es repelente como nueva máxima autoridad del PJ de cara a la reorganización del peronismo con el objetivo de las elecciones 2019, Asociado en el imaginario colectivo a la quema de urnas en Catamarca, a la burocracia sindical y al «hay que dejar de robar al menos por dos años», el jefe de la CGT Azul y Blanca detona todos los puentes en medio de incipientes negociaciones en busca de la unidad del pan peronismo para disputarle el poder a Mauricio Macri. «Nadie en su sano juicio va a querer ir con el sello PJ el próximo año si la cara del partido es Barrionuevo. Su designación es una tocada de huevos para potenciar la dispersión de los compañeros», bramaba un dirigente cercano a Gioja desde el interior de la sede nacional.

El fallo se Servini se pierde en consideraciones políticas y hasta sociológicas sobre el peronismo. El principal fundamento técnico para justificar la intervención fueron las candidaturas de autoridades del partido en las boletas de otras fuerzas políticas que no armaron frentes con el PJ («se ha observado que, en los últimos comicios nacionales y provinciales del año 2017, reconocidos dirigentes partidarios apoyaron candidaturas de partidos o frentes políticos de los que el Justicialismo no formó parte o directamente se han postulado como candidatos de esas agrupaciones que compitieron en el último proceso electoral contra el partido fundado por el General Perón»).

Servini le dedica además un considerando tácito a Fernando Espinoza. «Se ha producido en los hechos una traumática escisión por el accionar de quienes aun siendo autoridades partidarias abandonaron la agrupación a su suerte, para formar nuevas estructuras que compitieron contra el Partido Justicialista, con la sola esperanza de obtener alguna ventaja electoral». En 2017, Espinoza pidió licencia como presidente del PJ de la provincia de Buenos Aires para postularse como candidato a diputado de Unidad Ciudadana, el frente electoral que armó Cristina para aislar a Randazzo y evitar una Primaria con su exministro, quien utilizó el sello del General Perón para postularse por Cumplir.

La intervención del PJ nacional no sólo le sube las acciones al kirchnerista Unidad Ciudadana como paraguas del pan peronismo en diáspora. También le entrega a Barrionuevo el manejo de los fondos de campaña, los aportes del Estado a los partidos políticos y hasta el control de los espacios publicitarios que tendrá el PJ el próximo año en caso de presentar candidatos propios. Gioja resistirá hasta donde pueda luego de los intentos de la Policía por desalojar la sede. Convocó de urgencia al Consejo Nacional del PJ para hoy a las 16 y recibió apoyos telefónicos de gobernadores como Gildo Insfrán (Formosa), Domingo Peppo (Chaco), Lucía Corpacci (Catamarca) y Juan Manzur (Tucumán). También Ricardo Alfonsín y el socialista Antonio Bonfatti hicieron llegar su apoyo.

Ambito.com


La intervención del PJ le sirve a Macri y es funcional a los peronismos que juegan fuera del partido

La medida adoptada por Servini impacta en el principal partido opositor cuando estaba debatiendo cómo poder recuperarse de la derrota de 2015.

El tumulto, los empujones, los gritos de Luis Barrionuevo y de José Luis Gioja. Si Mauricio Macri no terció para que María Servini de Cubría intervenga el PJ nacional, puede sentarse a paladear ese espectáculo.

La cautelar que validó la jueza electoral, que fue mágicamente presentada por barrionuevistas y derivó en Barrionuevo interventor, es úra ganancia para la Casa Rosada.

A pesar del fraserío de Juan Perón que decía que el peronismo es como los gatos -«cuando piensan que nos estamos peleando, nos estamos reproduciendo»- la endogamia del PJ es funcional al oficialismo.

El efecto, además de político, es temporal. Faltan catorce meses para la inscripción de alianzas electorales para la nacional del 2019 y entre judicialización y tramiterío resulta poco probable -o imposible- que antes de esa fecha, el partido pueda estar normalizado. Si la intervención queda firme, no hay PJ en la presidencial algo que le sirve a Cambiemos que apuesta a -y trabaja para- que haya más de una oferta peronista.

Dato al margen. En la cúpula del PJ, desde donde Gioja atribuye a Macri la acción de Servini, había otra mirada que lo leía como una actitud silvestre de la jueza. Además un deseo manifiesto de que la medida, cuyo corpus jurídico es sinuoso, tropiece en la Cámara Nacional electoral, alzada que suele revisar los fallos de Servini. En el PJ, donde arman contrareloj la apelación, le prenden una vela a los camaristas.

José Luis Gioja no reconoce a Luis Barrionuevo como interventor: «Acá está la mano del Gobierno»

El rumor de la intervención apuró la reunión del Consejo que se hizo el 22 de marzo pasado donde se convocó a un congreso Así y todo, el fallo sorprendió a muchos pero más lo hizo la figura de Barrionuevo. Amigo de la jueza, «Luisito» no habría sido la primera opción de Servini que le ofreció el sillón a dos peronistas, entre ellos un senador.

Hay otra incógnita política. ¿En el PJ a alguien le sirve la intervención? «Victimiza a los K y le sirve a Cristina para decir que hay que consolidar un espacio por fuera del PJ», aporta un operador del PJ que se juntó en Gualeguaychú.

Un interventor con currículum menos incendiario pudo agradarle al peronismo anti K y permitirle levantar, cierta o no, la bandera de la renovación. Pero no parece lo mejor para cualquier gobernador que reniega del pasado, aparecer junto a Barrionuevo.

Clarín.com

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