10 diciembre 2025

Alarmante cierre de 12.000 pymes en el primer año de gestión de Milei: advierten por impacto social y productivo

Un informe del Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA) encendió las alarmas esta semana al revelar que más de 12.000 pequeñas y medianas empresas cerraron sus puertas entre enero de 2024 y enero de 2025. La cifra refleja un retroceso preocupante en el entramado productivo nacional, que cayó a 499.371 unidades activas, frente a las 511.630 registradas un año atrás.

12 mil pymes

Según IPA, la desaparición de estas compañías responde a una combinación de factores estructurales: la persistente recesión económica, un sistema impositivo asfixiante y una apertura de importaciones que dejó a las pymes locales en clara desventaja competitiva. “Más de 12.000 fábricas cerraron desde que asumió Javier Milei”, afirmó el presidente de la entidad, Daniel Rosato, quien advirtió que el país se enfrenta a una disyuntiva: reconstruir un modelo productivo o continuar por la senda del desmantelamiento industrial.

Rosato también enfatizó el impacto laboral de esta situación. “La pérdida de puestos registrados es un síntoma grave de esta crisis. Si esto no cambia, se avecina una catástrofe social”, alertó. Además, cuestionó que el crecimiento económico que se registra en sectores como el agro o las finanzas no se traduce en valor agregado ni empleo genuino.

El reporte detalla que el deterioro de las pymes obedece al estancamiento del consumo interno, el ingreso masivo de productos importados y una estructura impositiva poco amigable para el desarrollo empresarial. A pesar de una recuperación interanual del 5,6% registrada en marzo, los analistas advierten que dicho repunte parte desde una base históricamente baja y no se refleja en la industria ni en el mercado laboral. Prueba de ello es la pérdida de más de 74.800 empleos registrados durante ese mes, con caídas destacadas en la administración pública, la construcción y el sector fabril.

Aunque la industria acumula cinco meses consecutivos de crecimiento hasta abril, IPA aclara que las mejoras se dan sobre niveles muy deprimidos. Sectores como químicos y metales continúan en retracción, y muchas pymes manufactureras operan por debajo de su capacidad, golpeadas por la falta de financiamiento y la baja demanda.

Finalmente, el informe concluye que la economía argentina muestra señales de recuperación, pero sobre bases frágiles. Mientras el agro, la energía y las finanzas impulsan el rebote, la industria, el empleo y el poder adquisitivo siguen rezagados. Para las pequeñas y medianas empresas, la reactivación aún no se traduce en una mejora tangible.