3 julio 2026

Ola polar: El Gobierno garantiza el gas en los hogares, pero mantendrá el torniquete sobre industrias y GNC

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El secretario de Energía, Daniel González, confirmó que el abastecimiento para hogares, hospitales y escuelas está asegurado frente a las bajas temperaturas. Sin embargo, advirtió que el sector industrial y las estaciones de servicio seguirán sufriendo cortes por el pico de consumo residencial, desatando las primeras protestas en el territorio bonaerense.

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En medio de una cruda ola polar que hace temblar los termómetros en gran parte del país, el Gobierno nacional salió a llevar tranquilidad a los hogares, aunque advirtió que el sector productivo sufrirá el impacto del invierno. El secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, aseguró que el suministro de gas está garantizado para la demanda prioritaria (casas, hospitales y escuelas), pero reconoció que las restricciones para las industrias y las estaciones de GNC continuarán mientras persistan los picos de consumo residencial.

«La demanda prioritaria de todo el país está perfectamente satisfecha… y no hay cortes en ese sector», afirmó González en declaraciones a Radio Mitre, aunque dejó una advertencia: el esquema funcionará de manera óptima “en la medida que no haya un imponderable”, como averías en los gasoductos o fallas en los yacimientos.

Radiografía del consumo: el frío dispara la demanda

El salto térmico generó una presión extrema sobre el sistema energético nacional. Según datos del Enargas, la demanda total de gas escaló hasta los 165,8 millones de metros cúbicos, de los cuales el consumo residencial absorbió casi el 56% (92,1 millones de metros cúbicos).

Esta explosión en el consumo de los hogares obliga al Ejecutivo a activar el protocolo de emergencia energética: desviar el recurso desde el sector productivo hacia las cocinas y estufas familiares.

  • Los garantizados: Hogares, escuelas y centros de salud.
  • Los afectados: Industrias, centrales de generación eléctrica y estaciones de GNC, que seguirán bajo un esquema de restricciones intermitentes.

Tensión en las calles y el cuello de botella energético

La contracara de esta medida ya se hace sentir en el día a día. En La Plata, por ejemplo, vecinos y usuarios de GNC cortaron calles en señal de protesta ante el desabastecimiento en las estaciones de servicio, una postal que amenaza con repetirse en otros puntos del país si las bajas temperaturas no ceden.

La situación expone una paradoja recurrente del invierno argentino: a pesar del incremento en la producción local impulsado por Vaca Muerta, la infraestructura actual sigue siendo insuficiente para contener los picos de frío extremo. Para evitar el colapso, el sistema debe elegir entre dos caminos complejos: aplicar restricciones temporales a la industria o recurrir a costosas importaciones de GNL y combustibles líquidos de último momento.